
Más de la mitad de los recursos que entregó el Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV) a constructores, entre enero del 2010 y julio 2011, fueron destinados a proyectos inmobiliarios cuyas casas costaban entre $ 20.000 y $ 60.000.
Según datos entregados por el banco público en una ayuda memoria sobre su gestión, se puede observar que en total se financió la construcción de 27.371 viviendas en aproximadamente 104 proyectos. De esas, 14.017, es decir el 51,21% fueron casas con valores de entre $ 20.000 y $ 60.000. En cambio, se entregaron créditos a constructores para financiar la edificación de 13.354 de menos de $ 20.000.
Es que como parte de una política para atender el déficit habitacional del país, en el 2009, a través del decreto ejecutivo 1626, publicado en el Registro Oficial Nº 561 del 1 de abril, se amplió la entrega del bono de la vivienda de $ 5.000 para casas de hasta $ 60.000, anteriormente solo se daba bono para casas de hasta $ 20.000.
Sin embargo, dos medidas tomadas por el Gobierno desconciertan a los constructores, quienes hablan de graves consecuencias para ellos.
Una, que el Gobierno eliminó, apenas luego de dos años (julio del 2011), el incentivo para viviendas de entre $ 20.000 y $ 60.000; pero, además, emitió recientemente (9 de mayo del 2012) un acuerdo en el cual se dispone que los constructores devuelvan bonos de vivienda calificados, en el caso de que, tras un proceso de revisión, no cumplan requisitos.
Para Eduardo Castro, un constructor con décadas de experiencia en el campo privado, el Gobierno está provocando un gravísimo problema, ya que ellos ya planificaron y ofrecieron el subsidio y ahora no lo tienen. “Lo que se va a generar son grandes cementerios inmobiliarios”, debido a la falta de venta, aseguró.

Castro explicó que, según el acuerdo ministerial 091 del 9 de mayo, se establece que si no han vendido las casas tendrán que devolver los bonos anticipados. Esto resulta difícil, pues en muchos casos las ventas aún no se han concretado.
Agregó que el proceso de construcción y venta de un proyecto inmobiliario puede durar hasta cuatro años. Como ejemplo sostiene que tramitar los permisos municipales es un laberinto, y que la declaratoria de propiedad horizontal se demora año y medio.
Por ello, cree que es inconcebible que el Ministerio considere que en apenas dos años las constructoras ya tienen resuelto lo de los bonos.
De acuerdo a los datos del BEV, el Gobierno entregó entre enero del 2010 y junio del 2011 $ 170,9 millones a los constructores, de los cuales 19% eran bonos de la vivienda.
A tener en cuenta
Costo: El crédito del BEV para constructores estaba al 5%. La garantía del buen uso del anticipo que también deben pagar los constructores asciende a 4%, cifra parecida al costo del dinero en banco privado.
Fuente: El Universo





